Qué ver cerca de Mazcuerras
Una de las cosas que más nos gustó al llegar a Mazcuerras es que lo tiene todo cerca: el bosque, los pueblos de piedra, el mar y la montaña. Aquí van nuestros favoritos, ordenados de más cerca a más lejos. Los tiempos son en coche desde casa, más o menos.
A un paseo
Mazcuerras, o Luzmela
Antes de coger el coche, merece la pena pasear por el propio pueblo, entre casonas de piedra con sus arcos y soportales. A Mazcuerras también se la conoce como Luzmela: aquí se ambienta La niña de Luzmela, la novela que Concha Espina publicó en 1909, y la escritora vivió en el pueblo.
Cabezón de la Sal y el bosque de secuoyas 10–15 minutos
Cabezón es el pueblo grande más cercano, y los sábados por la mañana tiene mercado por las calles del centro, con queso, embutido, pan y fruta de la zona.
Muy cerca está uno de los sitios más sorprendentes de Cantabria: el bosque de secuoyas del Monte Cabezón, declarado Monumento Natural. Son árboles gigantes plantados hace décadas, y pasear entre ellos es como estar en otro continente. Hay un camino circular de unos dos kilómetros. Un consejo: id pronto, porque el aparcamiento es pequeño. Y como cada vez lo visita más gente, conviene mirar antes si hay alguna limitación de visitas. Os lo contamos con calma en El bosque de secuoyas.
Ruente y la Fuentona 10 minutos
En Ruente nace un río al pie de una pared de roca: es La Fuentona. La leyenda dice que en la cueva vive un hada que, de vez en cuando, detiene el agua. Al lado tiene un puente medieval de muchos arcos.
El valle del Saja y de Cabuérniga
Carmona 30 minutos
Uno de los pueblos más bonitos del valle de Cabuérniga, con calles empedradas y casonas de los siglos XVII y XVIII, con sus balcones y escudos.
Bárcena Mayor 40 minutos
Si solo podéis ver un pueblo de montaña, que sea este. Bárcena Mayor está en pleno parque natural Saja-Besaya, junto al río Argoza, y conserva casi intacto el aspecto de los pueblos de montaña de siempre: casas de piedra con balcones de madera, calles empedradas y un puente de piedra. Está declarado conjunto histórico-artístico desde 1979. Es famoso por su cocido montañés: venid con hambre. Tiene su propio artículo: Bárcena Mayor.
Hacia el mar
Santillana del Mar y Altamira 25 minutos
Santillana del Mar es uno de los pueblos medievales más conocidos de España, todo de piedra, con su colegiata. A dos pasos está el Museo de Altamira, con una réplica exacta de la cueva y sus pinturas de bisontes. En verano conviene reservar la entrada en su web oficial. Los lunes cierra.
Comillas 25 minutos
Una villa preciosa junto al mar, con edificios modernistas que no esperas encontrar en un pueblo pequeño. El más famoso es El Capricho, una de las pocas obras de Gaudí fuera de Cataluña: aquí la información para visitarlo.
Oyambre y San Vicente de la Barquera 30 minutos
La playa de Oyambre es una de las más bonitas de la zona, larga y abierta, dentro de un parque natural. Un poco más allá, San Vicente de la Barquera, con su puerto, su puente y, en los días claros, los Picos de Europa nevados al fondo.
Suances 30 minutos
Varias playas en pocos kilómetros, y un buen sitio para ver atardecer sobre el Cantábrico.
Para una excursión de día
Cabárceno 45 minutos
El Parque de la Naturaleza de Cabárceno es una antigua mina convertida en un parque enorme donde los animales viven casi en libertad: elefantes, osos, jirafas… Se recorre en coche y tiene un telecabina. Es un plan perfecto con niños. Mirad horarios y entradas antes de ir.
Los Picos de Europa algo más de una hora
Para un día entero: Potes, en el valle de Liébana, y un poco más allá Fuente Dé, donde un teleférico sube hasta lo alto de la montaña. Merece la pena madrugar.
Y si después de tanto ver os apetece no hacer nada, también lo entendemos: la chimenea estará esperando.
Jose y Vanessa